Yo amo el jamón (y la comunicación)

Keep calm and love jamónLa Organización Mundial de la Salud es una de las pocas organizaciones que cuentan con manuales de comunicación de crisis. Y pese a todo, a veces, le pasa lo que le pasa.
Porque, que ha habido errores de comunicación básicos en la gestión del informe sobre las carnes procesadas y carnes rojas, es más que evidente. Veamos algunos de los errores más llamativos:

  • 1. Alarmar en vez de informar. La OMS emitió una nota de prensa confusa y atropellada. Probablemente con la intención de ofrecer una información aséptica, la manera de contar los resultados de la investigación provocó el efecto contrario: confusión e información poco rigurosa. No parece lo más aconsejable dejar para el final una declaración tan clarificadora como que
    “para un individuo, el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal por su consumo de carne procesada sigue siendo pequeño”, como explica el autor del informe. Y menos si a continuación se alerta de que “en vista del gran número de personas que consumen carne procesada, el impacto global sobre la incidencia del cáncer es de importancia para la salud pública.”
  • 2. Evitar los titulares. 22 expertos, de 10 países, 800 estudios, ¿y no han sido capaces de encontrar un titular? Si realmente el titular que buscaban no era (porque no es real) que la carne procesada provoca cáncer al mismo nivel que el tabaco, la contaminación o el uranio empobrecido, mejor hubiese sido que ellos ofreciesen una conclusión clara y concisa. Vamos, un titular. Algo más explícito y clarividente que ese insípido
    “El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer evalúa el consumo de la carne roja y de la carne procesada”.
  • 3. Olvidar dimensionar la información. ¿A qué equivalen 50 gr. de carne al día? ¿cuál es el riesgo real de padecer cáncer colorrectal? ¿Cuál es el consumo medio de carne procesada? ¿Y de carne roja?
  • 4. Ofrecer información confusa. Algunos párrafos de la nota de prensa confunden sobre manera. Y si no, mirad:
    “El consumo de la carne varía mucho entre los países, desde un pequeño porcentaje hasta un 100% de las personas que comen carne roja, dependiendo del país, y proporciones algo más bajas en el consumo de carnes procesadas”
  • 5. Carecer de alternativas. La OMS lanza un mensaje de alerta sobre la salud pública después de 20 años de investigaciones y la única recomendación que hacen al respecto es que sigamos haciendo lo que veníamos haciendo.“Al mismo tiempo, la carne roja tiene un valor nutricional. Por lo tanto, estos resultados son importantes para permitir a los gobiernos y a las agencias reguladoras internacionales realizar evaluaciones de riesgo, a fin de balancear los riesgos y beneficios de consumir carne roja y carne procesada, y poder brindar las mejores recomendaciones dietéticas posibles”, señalan.

Si el informe viene a decir lo que ya se sabía y los riesgos no son tan graves como para que la OMS recomiende eliminar de forma fulminante de nuestra dieta las carnes procesadas ni, por supuesto, las rojas. ¿De verdad era necesario comunicar así los resultados del informe? ¿Se os ocurren titulares más adecuados que el de la OMS?

Es bueno tener manuales de comunicación, ¡pero es más efectivo aplicarlos!
Nosotros, por el momento, seguimos adorando el jamón. Y lo decimos así de claro. We love JAMÓN.

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