Halloween, de tradición americana a fenómeno mediático y marca registrada

Comercios, establecimientos de todo tipo, medios de comunicación e internet, junto a otros muchos soportes menos convencionales, se han rendido al miedo. Nada escapa ya al escalofriante poder de Halloween, que se ha convertido en tiempo récord en todo un fenómeno mediático en España y analizamos por qué.

Tema interesante

Un punto de vista totalmente diferente sobre la celebración de la muerte y el Día de Todos los Santos en nuestro país. El encanto y la fascinación por su relación directa con la muerte, el más allá, espíritus, fantasmas y lo desconocido provoca una atracción inevitable. Hasta el más reticente acaba sucumbiendo sin remedio al omnipresente Halloween.

Amplio público objetivo

Halloween es una fiesta religiosa disfrazada de pagana o viceversa. Aunque su origen es pagano, con la cristianización de Europa se llevó al terreno religioso; se extendió por el mundo anglosajón y los americanos se encargaron de ocultar ese significado consiguiendo una aceptación mayoritaria, también en España y Latinoamérica, donde se diluye con la conmemoración del día de Todos los Santos o el Día de Muertos, respectivamente.

Se trata de una celebración que incluye a personas de todas las edades. Se dirige a los más pequeños, que se disfrazan para ir en busca de caramelos a cambio de un buen susto; también a sus padres o abuelos, que les acompañan y son, en definitiva, quienes realizan el desembolso económico para la compra de disfraces, caramelos, decoración, etc. Y por supuesto, los jóvenes que lo celebran, sobre todo, en grandes fiestas temáticas.

Mensaje atractivo

Halloween es sinónimo de fiesta y diversión con un trasfondo tétrico que inquieta y atrae a partes iguales: irresistible. A la mayoría de la gente le gusta disfrazarse, si puede haber un motivo dos veces al año, mejor que una. Si además se trata de asustar y hacer bromas, todavía mejor. Los comercios y la hostelería lo saben y organizan fiestas temáticas y eventos diversos.

Buen eslogan

Claro, sencillo, directo, con significado (te reto, te doy dos opciones, elige) fácil de recordar, muy reconocible y se identifica perfectamente con la “marca” Halloween. “Truco o trato”, a día de hoy, tiene pocos claims que le hagan sombra.

Socialización

Aunque el modo de vida en los núcleos urbanos de nuestro país resta glamour a aquello de ir de puerta en puerta por la calle pidiendo caramelos, por eso de los pisos, el ascensor y los rellanos… Hay que reconocer que disfrazarse para asustar en casas ajenas a cambio de chucherías acompañado de hermanos mayores, tíos, amigos, abuelos o los propios padres, socializa.

Por supuesto, en el caso de jóvenes, asistir a una fiesta a la que vas disfrazado de un personaje terrorífico que oculta tu verdadera identidad, es una manera diferente de relacionarse, lejos de los estereotipos de belleza habituales que tanto influyen en muchos adolescentes.

Concepto propio

A estas alturas esta celebración ha evolucionado a un concepto en sí mismo mucho más amplio. Más allá de su motivo y significado original de conmemorar a los difuntos, esta fiesta ha creado a su alrededor una parafernalia de accesorios y costumbres que la identifican plenamente: disfraces, bromas, caramelos, “truco o trato”, hogueras, películas de terror, visitas a casas encantadas, narración de historias de miedo…. Halloween se ha convertido en una marca de prestigio al alcance de todos que cuenta incluso con sus propios colores corporativos: el negro y el naranja. No hace falta explicar qué es y lo que implica, todo el mundo lo reconoce.

200% comercial

A raíz de ese concepto propio, Halloween ha pasado de ser la excusa para vender únicamente productos o servicios directamente relacionados con la celebración (disfraces, caramelos o elementos decorativos) a ser el quid de cualquier promoción durante estos días independientemente del sector. Sorprendente. La versatilidad de esta fiesta ha conseguido que el resto de negocios también se beneficien de las opciones que ofrece.

Clínicas de depilación por láser, marcas de cosmética, tiendas de electrónica, concesionarios de coches, agencias de viajes, espectáculos culturales, bares y restaurantes, tiendas de ropa, centros oftalmológicos y un infinito etcétera utilizan Halloween como reclamo publicitario para vender. Prueba más que concluyente de que Halloween funciona.

Creatividad

La imaginación y creatividad se ponen a prueba entre marcas y compañías grandes y pequeñas. Google lo demuestra con cifras: Halloween, brujas, calabazas, disfraces y caramelos son los términos más buscados en el mes de octubre desde 2005. Destacar sobre el resto en originalidad es un reto que crece y obliga a superarse cada año para conseguir sorprender.

Publicidad

Es la máxima promotora y la gran beneficiada de este boom. Halloween crece gracias a la publicidad y ésta se alimenta del apogeo imparable de esta fiesta ya que nadie quiere quedarse atrás y desaprovechar la oportunidad de llegar a su público a través de algo que gusta, o al menos, alcanza a todo el mundo.

Es noticia

Todos los medios de comunicación referentes en nuestro país a nivel nacional y local, prensa escrita o digital, radios, televisiones, redes sociales y blogs hacen un hueco en sus contenidos para hablar de Halloween al nivel de otras fiestas muy arraigadas en nuestra cultura. Los reportajes sobre las visitas a cementerios para renovar las flores y honrar a nuestros difuntos van de la mano de imágenes de pequeñas brujas, fantasmas o zombis en busca de caramelos.

Por supuesto, todos aquellos sucesos o noticias curiosas en relación a esta jornada ganan espacio en titulares.

Fenómeno offline y online

Como muchos de los temas de actualidad, las redes sociales son un gran refuerzo. En el caso de Halloween no es diferente y el auge de las redes sociales basadas en la difusión de imagen y video como el recurrente Pinterest, Facebook o Instagram, con su novedosa opción Stories, promete lanzar todavía más alto esta próxima edición de la noche de ánimas.

Orígenes

Tras analizar algunas claves del poder mediático de esta fiesta, que es mucho, recordamos que no se trata de una fiesta “importada” de Estados Unidos, sino que el origen de Halloween es europeo. Concretamente, procede de una fiesta celta pagana llamada Samhain o Samaín (fin del verano) y en ella se celebra el final del verano y de la temporada de cosechas en Irlanda, dando comienzo al año nuevo celta, que coincide con el equinoccio de otoño.

Esta fiesta fue muy importante en Europa hasta la llegada del cristianismo, que le confirió un significado más religioso. De hecho, Halloween procede de la unión de la expresión inglesa “All Hallow´s eve”, o lo que es lo mismo, “la víspera del Día de Todos los Santos” y Todos los Santos, celebrado el 1 de noviembre, es una fiesta cristiana en honor a todos los santos y mártires.

Durante el paso de esta fiesta por los Estados Unidos ha sufrido algunas modificaciones adoptando el miedo como principal símbolo identificativo, junto a calaveras, calabazas, brujas, fantasmas, disfraces y todo aquello que provoque el máximo terror posible, acompañado de fiesta y diversión.

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